Recaídas en el Veganismo

Cuando decides introducirte en el veganismo, te estás involucrando en algo más que solo la comida. Porque no solo se trata de una dieta sino que se basa en un estilo de vida. Pero a muchos les sucede que sienten la dificultad de mantener su patrón alimenticio de manera adecuada y allí es donde tienen las recaídas. Puede que esto te esté ocurriendo a ti, vuelves a elegir los mismos malos hábitos, pero ¿por qué?

¿Qué podemos hacer si esto nos llega a pasar? ¿Y cómo podemos evitar volver a los malos hábitos?

Es fácil cometer errores en el veganismo, bien dicen que no hay un vegano perfecto. Principalmente la palabra Vegano suele confundir a algunos, así que para empezar vamos a definirlo.

Vegano: Persona que no consume productos animales de ningún tipo. Ya sean: Carne, pollo, huevos, leche, quesos, pescado, etc. Ropa como: Pieles, cuero, lana, plumas, seda, etc. Cosméticos generalmente testeados en animales, o cualquier producto derivado de algún animal.

El escenario más común es que te encuentras viviendo con otras personas que no han tomado la decisión o ni siquiera han considerado el veganismo en sus vidas pero en tu caso, quieres comenzar, así que empiezas por cambiar tu alimentación y pronto los más cercanos empezarán a notarlo ya sea porque les compartas la información directamente o porque empezaste a rechazar »alimentos» que antes consumias.

Comienzan los cuestionamientos, críticas y objeciones. Y hasta ciertas burlas.

Digamos que superas todo eso pero sigues conviviendo con personas que constantemente ponen animales en el menú, ¿te apetece comer un poco? Ves a todos comiendo algo que no se ve como un animal, recuerdas su sabor y lo deseas nuevamente, así que te ves tentado a repetir ese placer que sientes al consumirlo. Tal vez pienses que el consumo del queso o la leche no es tan grave o que no maltratan a los animales por ello. (Si sigues pensando así, deberás informarte más). Luego viene la culpa. Sabes que está mal, sabías que no tenías que hacerlo pero… lo hiciste.

¿Por qué sientes ganas de volver a consumir aquello que en algún momento decidiste dejar?

Desinformación, probablemente. Algunos dicen que se trata de fuerza de voluntad, pero ¿cómo no sentir asco, vergüenza y tristeza después de haber investigado sobre todos los problemas que existen a raíz del consumo animal? Aunque hablo desde mi postura, para mi fue más que suficiente informarme al respecto para dejar a un lado aquellos productos.

Tu salud se ve afectada; Debemos estar conscientes del daño que nos hacemos nosotros mismos al consumir animales muertos, se pueden obtener diversas enfermedades a través de la ingesta. Tales como enfermedades del corazón, cáncer, diabetes, obesidad, acné, disfunción eréctil etc.

El planeta sufre; El sector ganadero es uno de los responsables de los problemas medioambientales. La tala de bosques para crear pastos es una de las principales causas de la deforestación contribuyendo entre otros aspectos a la contaminación del agua por los desechos animales. Los antibióticos y las hormonas, los productos químicos utilizados los fertilizantes y pesticidas, son todos causantes del deterioro del ecosistema.

Maltrato animal; Es bastante injusta la manera en la que se trata a un ser vivo solo para darle placer a otro, porque al saber que los animales no son necesarios en la alimentación del ser humano, es suficiente para detener su consumo. Los animales sienten dolor como nosotros y la solución nunca será matarlos con »menos dolor» porque es inaudito tener que seguir con semejante agresión.

Conociendo los puntos anteriores ¿Qué pasa si aun así sigues tentado por algún producto no vegano?

Analiza bien la situación y entiende cuál es el origen del problema.

Te invito a que hagas una reflexión para entender cuál es esa necesidad profunda que intentas satisfacer a través de estos productos que sigues consumiendo. Comer se trata de placer y no solo de necesidad, aprende a identificar cuándo debes comer y cuando solo lo deseas. Si solo se trata de placer entonces busca algo más con que obtenerlo, ya sea creando distintas maneras de preparar alimentos. En el veganismo solemos empezar con la alimentación porque es algo que está presente en el día a día, por ende te pones a prueba cada vez que tienes la oportunidad de elegir lo que llevarás a tu boca en cada momento y eso es constante, porque tú tienes el control de ti. Tú puedes elegir, elige la salud, en tus alimentos, en tus pensamientos, en tus emociones, en tus relaciones, en tus palabras y tus acciones. En todo, elige estar sano/a.

Si aún no tienes la motivación adecuada, pregúntate por qué quieres ser vegano y por qué es importante para ti.

Empieza por ti, informate bien, no te vayas por la primera noticia que veas en internet, profundiza y cuestionate todo, investiga y experimenta. Sé una persona objetiva. Existe una realidad que no podemos ocultar ni mucho menos taparnos los ojos ante esta así que haz el bien, piensa en ello y no utilices la excusa de que la vida es una y por ello vas a portarte mal, puedes ser más racional que eso… Decide cuál va a ser tu camino y avanza sin importar quienes van contigo o no, te aseguro que en ese recorrido conocerás a otros que pasaron lo mismo que tú y encontrarás apoyo si lo necesitas. Asimismo estarás dando el ejemplo a los demás al motivarlos con todos los beneficios que obtendrás y así colaborar con este movimiento. La mejor manera de enseñar es a través de las acciones.

Organízate y elimina las excusas, deja de comprar aquello productos que hacen daño, como si no hubiesen otras opciones, sí las hay o quizá tú debas crearlas ¿o piensas conformarte con lo que quieren venderte? Solo se trata de cambiar tu esquema mental, descubrir ideas diferentes, aprender cosas nuevas y desaprender lo que no es cierto pero que en algún momento te hicieron creer.

Ojalá esto te sirva para seguir con el camino que quieres emprender.

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